Tratamiento de adicción a las benzodiacepinas

El tratamiento de desintoxicación de las benzodiacepinas (y, en general, los tratamientos relacionados con la desintoxicación de pastillas y ansiolíticos) es una solicitud creciente en los centros de adicciones.

En CITA somos un centro de desintoxicación de Benzodiacepinas especializado en el tratamiento de la adicción a las benzodiacepinas. Contamos con distintas ubicaciones en las que llevar a cabo el tratamiento de los pacientes, lo que nos permite adaptarnos a sus necesidades específicas.

 

 

Tratamiento para dejar las benzodiacepinas

En muchas ocasiones, la adicción a las benzodiacepinas surge a partir de un proceso médico. Cabe advertir que, para evitar la adicción al fármaco, en caso de seguir un tratamiento con benzodiacepinas, es fundamental ceñirse de forma estricta a las dosis y periodos recomendados por el facultativo.

Es frecuente diagnosticar un adicto a las benzodiacepinas habiendo desarrollado su adicción después de haber iniciado un tratamiento médico con esta sustancia. Y cuando el paciente se desvía del protocolo de uso o pautas médicas, puede conllevar peligro de adicción a benzodiacepinas por abuso o consumo desautorizado.

Adicción a las Benzodiacepinas

Muchas personas toman durante mucho tiempo sin darse cuenta del desarrollo de la dependencia a los fármacos. Hay personas que aumentan la dosis porque esta sustancia crea tolerancia.

Nos encontramos ante uno de los síndromes de abstinencia más graves, por lo que precisa de una atención profesional para la desintoxicación de benzodiacepinas.

En el centro de desintoxicación Clínicas CITA el tratamiento para la adicción a las benzodiacepinas parte de la identificación de los patrones de consumo propios de cada paciente para, a partir de ahí, desarrollar una planificación individual adaptada a sus necesidades específicas.

Nuestro método de trabajo aúna técnicas psicológicas y psicoterapéuticas y está refrendado por nuestros más de treinta años de experiencia.

Los elevadísimos índices de éxito y satisfacción de nuestros pacientes, convierten a CITA en una institución de referencia en el ámbito del tratamiento de desintoxicación a las benzodiacepinas.

Desintoxicación de Benzodiacepinas

La desintoxicación de las benzodiazepinas suelen ser problemática debido a los extremadamente prolongados y graves síntomas de abstinencia que suelen provocar.

Generalmente, la suspensión de la ingesta de benzodiacepinas suele contraer malestar, y muchos adictos tratan de dejarlas por si mismos. Este hábito suele conllevar una gran tasa de abandonos y fracasos.

Con un tratamiento de desintoxicación de benzodiacepinas profesional y guiado como el que ofrece CITA, el índice de éxitos asciende prácticamente hasta el 100%.

Es importante generar una evaluación inicial ya que cada paciente tendrá un tratamiento de benzodiacepinas único y personalizado.

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    Cómo surge la adicción a los fármacos

    dejar la coca

    En muchas ocasiones, la adicción a las benzodiacepinas surge a partir de un proceso médico. Cabe advertir que, para evitar la adicción al fármaco, en caso de seguir un tratamiento con benzodiacepinas, es fundamental ceñirse de forma estricta a las dosis y periodos recomendados por el facultativo.

    Es frecuente diagnosticar un adicto a las benzodiacepinas habiendo desarrollado su adicción después de haber iniciado un tratamiento médico con esta sustancia. Y cuando el paciente se desvía del protocolo de uso o pautas médicas, puede conllevar peligro de adicción a benzodiacepinas por abuso o consumo desautorizado.

    Muchas personas toman durante mucho tiempo sin darse cuenta del desarrollo de la dependencia a los fármacos. Hay personas que aumentan la dosis porque esta sustancia crea tolerancia. Nos encontramos ante uno de los síndromes de abstinencia más graves, por lo que precisa de una atención profesional para la desintoxicación de benzodiacepinas.

    En el centro de desintoxicación Clínicas CITA el tratamiento para la adicción a las benzodiacepinas parte de la identificación de los patrones de consumo propios de cada paciente para, a partir de ahí, desarrollar una planificación individual adaptada a sus necesidades específicas.

    CITA en una institución de referencia en el ámbito del tratamiento de desintoxicación a las benzodiacepinas.

    ¿Qué opinan de nosotros?

    ¿Qué opinan de nuestro centro de desintoxicación?

    Sonia PazSonia Paz
    13:49 31 Mar 22
    Los terapeutas y auxiliares atienden muy bien las necesidades de su paciente, y los recepcionistas responden a todas las dudas y preguntas de forma amable y rápida. En general son todos muy profesionales y serios en su trabajo, además el lugar es agradable y superbonito.
    Javier CudeiroJavier Cudeiro
    11:15 28 Mar 22
    Un lugar para reflexionar, escuchar, aprender de otros y aceptar cómo eres.Magníficos profesionales que te ayudarán durante tu estancia y después de ella.Un remanso de paz que irá apareciendo de forma más y más clara, si te comprometes contigo mismo.
    mathew MJmathew MJ
    15:20 20 Mar 22
    CITA, un centro ideal para ayudar a las personas con problemas de adicción y salud mental. Yo ingresé hace 2 años y medio y no me arrepiento de nada, fue una etapa mala de mi vida, gracias a saber aprovechar la oportunidad que me dieron tanto mi familia como Cita ahora soy otro ser distinto, ánimo a toda esa persona que necesite ayuda que se deje ayudar por profesionales de verdad, animaros para daros una segunda oportunidad.
    Info VilafrancaInfo Vilafranca
    14:47 28 Feb 22
    Conozco de cerca su increíble equipo de médicos y puedo avalar su profesionalidad y su alto índice de recuperación que tienen en sus pacientes. Realmente muy recomendable.
    Eva González ChavesEva González Chaves
    20:10 11 Feb 22
    Centro de adicciones fantástico, muy cuidadosos con el trato al paciente, muy profesionales, en 4 meses me siento curada
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    Consecuencias de consumir Benzodiacepinas

    Las benzodiazepinas también son susceptibles de provocar pérdidas de memoria, fundamentalmente de la memoria reciente o episódica, así como provocar auténticas lagunas de memoria en las que el paciente no recuerda lo que ha hecho en un momento reciente.

     

    El uso prolongado de benzodiazepinas también puede provocar depresiones y embotamiento emocional, es decir, el no sentir las emociones de una forma apropiada.

     

    Un efecto secundario de gran importancia es el efecto paradójico, es decir, que puede aumentar el nerviosismo y la agresividad en ciertas personas. Esto puede darse sobre todo en personas muy ansiosas e hiperactivas o con problemas psiquiátricos asociados.

     

    Ciertas benzodiacepinas, asociadas a consumo de alcohol, pueden ocasionar episodios de alta agresividad en cierto tipo de personas.

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    ¿Por qué Clínicas CITA?

    Tratamiento de adicciones en Barcelona y con los mejores centros de desintoxicación colaboradores en España y Europa

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      Lo que necesitas saber sobre la adicción a las benzodiacepinas

      Consecuencias de mezclar benzodiacepinas y alcohol, u otras sustancias

      Si bien las benzodiacepinas son sustancias relativamente seguras, su mezcla con otras sustancias depresoras del sistema nervioso central (alcohol, GHB, opiáceos, ketamina, etc.) puede hacer que los efectos, tanto agradables como indeseables, de ambas aumenten, pudiéndose llegar a intoxicaciones potencialmente mortales. No obstante, dependiendo del tipo de benzodiacepina y de las dosis de las distintas sustancias consumidas, los riesgos pueden ser más o menos elevados.

      Por ejemplo, la combinación de benzodiacepinas de acción larga con otros depresores es más arriesgada que si se realiza con otra benzodiacepina de acción corta. En cualquiera de los casos, pueden aparecer efectos adversos tales como amnesias o taxia. Sin embargo, a mayor vida media y mayor dosis de hipnosedantes o de alcohol (u otro depresor) mayores son los riesgos de intoxicación o sobredosis.

      En cuanto a la combinación con estimulantes (cocaína, anfetaminas, etc.), conviene tener presente que tanto el tipo de benzodiacepina como las dosis utilizadas, tanto de benzodiacepinas como de estimulantes, son factores clave en la disminución de los riesgos asociados a este tipo de combinación. De esta manera, dosis ajustadas de una benzodiacepina de acción media o corta vuelven a suponer menores riesgos que el consumo de benzodiacepinas de acción larga si se van a tomar, por ejemplo, para reducir los post-efectos de estimulantes.

      Por último, aunque entre algunos psiconáutas se maneja el mito de que las benzodiacepinas ‘cortan’ el mal viaje de los psicodélicos (LSD, hongos, DMT, etc.) por su acción sobre los receptores GABA, esto no es realmente cierto. Más bien, cuando la experiencia psicodélica es tomada por el miedo, el uso de benzodiacepinas puede disminuir la ansiedad propia de estas situaciones. Pero a diferencia de un antipsicótico atípico, no elimina los efectos del alucinógeno.

      Pero podemos ir más allá y ver lo que estas cifras pueden revelar: el retrato de una población que no tolera el menor contratiempo, que siempre tiene prisa para superar los desengaños, que considera reprobable que alguien se encuentre mal y pida un respiro o ayuda. En este sentido, lo que están diciendo estos datos es que las personas no tienen recursos —ni propios ni ajenos— para solventar sus problemas diarios.

      Síndrome de abstinencia de las benzodiacepinas

      El síndrome de abstinencia a las benzodiacepinas puede presentar la siguiente sintomatología en mayor o menor intensidad: gran ansiedad, agitación, irritabilidad, insomnio, pérdida del apetito, agresividad, mareos, náuseas, vómitos, angustia, confusión, convulsiones, elevación de la temperatura corporal e incluso la muerte. Estos signos suelen aparecer entre el primer día y la primera semana después de dejar el fármaco.

      Hay que hacer mención de que no siempre aparece el síndrome de abstinencia. En determinadas personas no aparece y en otras reaparecen los síntomas que tenía antes y para los cuales le fueron prescritas. La aparición o no del síndrome de abstinencia no depende siempre de la dosis, ni del individuo, ni del tiempo, pero esos factores son factores de riesgo a desencadenarlo.

      Éste puede aparecer tras un periodo prolongado de uso o abuso de benzodiacepinas. De hecho, después de un mes de consumo, se han descrito síndromes de abstinencia incluso a dosis terapéuticas.

      El riesgo que implica el abandono de las benzodiacepinas y la eventual aparición del síndrome de abstinencia es lo que hace recomendable que el proceso esté monitorizado por profesionales médicos.

      El consumo genera dependencia a las benzodiacepinas

      Hay pacientes que, debido a la tolerancia a la que antes hacíamos referencia o porque ha existido poco control médico, sin apenas darse cuenta se hacen adictos al fármaco.

      Muchos de estos pacientes no están informados del peligro de la adicción a las benzodiacepinas y sólo perciben el problema cuando les falta el fármaco, bien sea por olvido de la receta o la medicación, por cambio de médico, o por otras razones en que se encuentren sin el medicamento. Es entonces cuando el paciente empieza a sufrir una serie de trastornos que ceden con la ingesta del fármaco, cerrándose así el ciclo de adicción y necesitando desintoxicación de benzodiacepinas.

      Este uso está aumentando de forma importante. Se trata en general de consumidores jóvenes que compran las benzodiacepinas en el mercado negro con el fin de “colocarse”, casi siempre consumiendo conjuntamente otras drogas.

      A veces los toxicómanos las utilizan para paliar los efectos estimulantes de otras drogas (cocaína, anfetaminas, éxtasis), o para alargar los efectos o paliar la carencia de otras drogas a las que son adictos (opiáceos, heroína, cannabis).

      Estos consumidores de benzodiacepinas suelen serlo de cantidades muy altas, desencadenándose síndromes de abstinencia graves tras el cese de su consumo.

      Se ha demostrado que las benzodiazepinas tienen un alto potencial adictivo y generan un alto grado de tolerancia. Los centros para el tratamiento de las adicciones, como CITA, han visto cómo las solicitudes para este tipo de adicción han crecido en los últimos años, obligándonos a desarrollar y mejorar las respuestas a este tipo de adicción.

      Deshabituación de las Benzodiacepinas

      La deshabituación de benzodiacepinas, para evitar la aparición del síndrome de Abstinencia, se recomienda retirar la benzodiacepina de forma muy lenta y supervisando los efectos de la retirada.

      La suspensión del consumo de forma inmediata, sin informar al paciente suele provocar trastornos que afectan a la salud del paciente. En CITA conocemos los síntomas que pueden sufrir los adictos de benzodiacepinas y por eso ofrecemos un tratamiento multidisciplinar adaptado a la situación de cada paciente.

      La constante comunicación con médicos y psicólogos generan la confianza que el paciente necesita para proceder a la deshabituación completa de benzodiacepinas.

      Efectos secundarios de las benzodiacepinas

      Según características o dosis, pueden producir una excesiva sedación, lo que conlleva somnolencia, dificultades en la concentración, problemas de coordinación, debilidad muscular y confusión.

      Pueden interaccionar con otros medicamentos, aumentado los efectos de ambos, y también con el alcohol, acelerando y aumentando los síntomas de la sobre-ingesta alcohólica.

      Cómo es el tratamiento para dejar las benzodiacepinas

      El tratamiento de la adicción a las benzodiacepinas consiste en retirar poco a poco la dosis a lo lardo de un periodo de uno o dos meses y el resto durante un plazo mayor a establecer en función de la evolución del tratamiento. El médico encargado del tratamiento opta por acortar o alargar estos plazos en función de la evolución del paciente.

      En pacientes o personas que abusan de las de vida media corta (duran menos tiempo en el organismo porque deben hacerse más tomas al día) se les cambiará esta por una de vida media más larga. Una vez estabilizado, se procederá a retirar ésta de un modo progresivo. También se utilizan otros fármacos (Eutimizantes y antiepilépticos) solos o asociados con dosis bajas de benzodiacepinas.

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